El tambor tricolor
El tambor tricolor
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El tambor tricolor

Aquel ritual era el momento más importante de su vida, marcaba el paso a la adolescencia en aquella cultura inca del antiguo Perú. El joven Iquitos, sordo de nacimiento, estaba nervioso, pues sabía que no podría escuchar el ¡tum, tum, tum! de los tambores, sin embargo, tenía que hacerlo bien y seguir el ritmo. Su abuela, una vieja sabia y curandera, se encomendó al maya errante para bendecir a su nieto y tuvo una brillante idea. Esa tarde le preparó un plato de quínoa con tres sabores, uno por cada golpeteo del tambor. Lo acompañó a comer y le enseñó a seguir el ritmo masticando ¡tum, tum, tum! Ahora el sonido lo tenía en su interior gracias al amor de su abuela. Iquitos siguió creciendo y de allí nació el tambor tricolor.

Relato de Oliver Arancibia
Ilustración: Marta García Pérez

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